¿Qué colchón comprar en 2021? Claves para elegir correctamente

Un buen colchón tendrá un impacto directo en la calidad de tu descanso y en tu salud. Aquí tienes los mejores modelos según los expertos y una guía para elegir el colchón adecuado.

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El principal objetivo al comprar un nuevo colchón está claro: dormir bien.

Pero vas a la tienda, o buscas por internet, ¡y hay muchísimos modelos! Y no tienes respuesta a la pregunta del millón: ¿dormiré bien sobre este?

Te aseguramos que acertar con tu colchón no es encontrar el santo grial. Se reduce a acertar en tres aspectos: materiales, firmeza y tamaño.

Y luego emparejarlo con el somier adecuado, que permita al colchón mantener todas sus prestaciones y que alargue su duración.

A continuación, te contamos las características en las que debes fijarte y qué colchones te ofrecen lo mejor en cada una de ellas.

Tabla de contenidos

Materiales del colchón

Viscoelástica Gran sensación de acogida y alta adaptabilidad Ver colchones
Muelles Buena independencia de lechos y más transpirabilidad Ver colchones
Látex Mucha flexibilidad y propiedades antiácaros Ver colchones

Mientras que antaño todos los colchones estaban hechos de materiales naturales, actualmente estos conviven con los sintéticos. 

A ambos les vas a encontrar sus pros y sus contras, dependiendo de lo que busques.

Además, es común que los colchones combinen varios tipos de materiales, para aprovechar la sinergia entre ellos.

¿Cuáles son los materiales más habituales? A continuación hablaremos de cada uno, con sus pros y contras y el perfil de durmiente para el que son adecuados.

Viscoelástica

Es un material sintético con origen en el programa espacial de la NASA y cuya principal característica es su efecto memoria, adaptándose a la presión que ejerce cada parte del cuerpo al tumbarnos y proporcionando una agradable sensación de acogida.

El mejor

Ideal para garantizar el descanso en cualquier posición en la que duermas

Material: viscoelástica y espuma

Firmeza: media

Su combinación de capas permite un buen descanso a todo tipo de durmientes, independientemente de su constitución física o su postura al dormir. Tiene una buena sensación de acogida e independencia de lechos.

Mejor calidad-precio

Ideal para mantener una óptima temperatura al dormir

Material: viscoelástica y espuma 

Firmeza: alta

Las nanofibras de grafeno de la visco reducen el calor y logran una buena acogida. Su núcleo de espuma firme y el grosor del colchón aportan un correcto soporte y favorece una buena postura de tu columna.

ELECCIÓN ECONÓMICA

Ideal para quienes prefieren las espumas blandas

Material: viscoelástica y espuma

Firmeza: baja

Una buena opción para los que quieran un colchón blando sin tener que recurrir al caro látex. Combina espuma y visco pero no tiene componentes que lo hagan más fresco y transpirable, aunque sí tratamiento hipoalergéncio.

La gran característica de la viscoelástica es que no produce presión sobre el cuerpo, por lo que es un buen material para personas que pasan mucho tiempo en la cama. Hace un molde perfecto del cuerpo y facilita la circulación sanguínea.

También es un material muy adecuado si te gusta dormir con una sensación envolvente. La viscoelástica “cede” bajo tu peso y se adapta a la forma de tu cuerpo sin perder firmeza, manteniendo la alineación correcta de la columna, sobre todo, si duermes de lado.

Aunque es habitual escuchar hablar de “colchones de viscoelástica”, en realidad solo es una capa que se combina con otros materiales. Es decir, no existen los colchones 100% viscoelásticos.

Actualmente este material también se denomina espuma de memoria, porque una vez que dejas de hacer presión sobre ella vuelve a su forma original pasados unos segundos.

Cada vez que te acuestas es como si fuera la primera vez.

También reacciona a la temperatura –es termosensible-, así que la notarás más dura en invierno y más elástica en verano. Para evitarlo, existe la viscoelástica atérmica, tratada para mantener sus propiedades independientemente de la temperatura de la habitación. 

Eso sí, es un material que tiende a da calor, y por eso la mayoría de colchones añaden un tratamiento para que sea más transpirable.

Por último, un detalle importante: la viscoelástica es silenciosa cuando nos movemos sobre ella. Algo que agradecerás si eres de cambiar la postura por la noche. 

Si te decides por esta opción, fíjate en la densidad de la viscoelástica: entre 18-20 Kg/m3 es densidad baja, la media está entre 30-40 Kg/m3 y la alta cuando es mayor de 40. Cuanta más alta es la densidad, mayor es la calidad y la adaptabilidad.

Otro aspecto importante a la hora de elegir tu colchón de visco es que te fijes en que el grosor de la viscoelástica sea de al menos 3 cm, para poder aprovechar todos sus beneficios. 

   PROS

Se adapta a tu cuerpo, sea cual sea tu complexión, sin tener la sensación de hundimiento. Con eso se consiguen colchones relajantes, con una sensación de flotabilidad, que permiten que todas las zonas de tu cuerpo descansen.

   CONTRAS

Tienden a ser colchones «calurosos», así que si vives en un clima cálido quizá no sea la mejor opción para ti… salvo que tenga algún tratamiento extra que le baje unos grados.

Muelles

Este tipo de colchón contiene los muelles en su núcleo y se combina con capas superiores de otros materiales. Así que puedes encontrarte con que tenga capas de viscoelástica de gel o de grafeno, látex, algodón orgánico o tejido antibacteriano.

Todo combinado para aportar equilibradamente transpirabilidad y confort.

Cuantas más capas tiene y de más calidad son, el acolchado marca la diferencia entre un colchón de muelles y otro. Y el precio sube, claro.

Suele ser más fresco, porque está muy ventilado, lo que lo convierte en una opción muy higiénica y saludable.

El mejor

Ideal para una alta adaptabilidad en las dos caras del colchón

Material: muelles ensacados y viscoelástica termosensible

Firmeza: media

La combinación de muelles ensacados con la capa de visco moldea tu cuerpo al primer contacto. Su buena transpirabilidad se potencia con el tejido de microcápsulas de cerámica por ambas caras.

Mejor calidad-precio

Ideal para personas con dolencias lumbares o articulares

Material: muelles ensacados, visco alta densidad y rest foam

Firmeza: media

9 capas de visco para una sensación de acogida progresiva. Los muelles ofrecen una firmeza adecuada a cada parte del cuerpo. Por todo ello, es un colchón adecuado para personas con problemas de espalda o articulaciones.

ELECCIÓN ECONÓMICA

Ideal para presupuestos pequeños que buscan un colchón duradero

Material: muelles ensacados, viscoelástica y fibra siliconada

Firmeza: media

Fabricado en España, este colchón ofrece una correcta adaptabilidad por un precio asequible. Su capa de 2 cm es algo justa, por ello lo recomendamos como colchón de invitados o para una segunda residencia.

Son muy duraderos y resistentes, y son una buena opción para personas robustas por su firmeza media-alta y el soporte que ofrecen.

Si hablamos de tipos de muelles, además de los clásicos, actualmente destacan los colchones que emplean:

  • Micromuelles: Pequeños muelles cilíndricos que cubren toda la superficie de la carcasa, superando el millar en un colchón pequeño. Estos muelles son más suaves y adaptables, por lo que reparten mejor las presiones.
  • Ensacados: Estos muelles tienen forma de barril y también son muy acogedores. Cada uno de ellos va en su propia funda, de ahí su nombre, y esto evita que se desgasten con el roce y hagan su tradicional ruido. Los colchones que los llevan son sinónimo de buena calidad a un precio más barato que los micromuelles.
  • Bicónicos: Son muelles independientes que son anchos en los extremos y estrechos en el centro. Dan lugar a colchones muy duraderos y suelen llevar por encima una capa de nanomuelles que facilita la evacuación de calor. Sin embargo trasladan la presión a toda la cama, por lo que no son adecuados para camas matrimoniales
  • Hilo continuo: Aunque la forma de este muelle se parece al bicónico, tiene más calidad y consistencia. Se llaman así porque se fabrican con un solo hilo de arriba abajo, o de izquierda a derecha. Es una patente de un fabricante norteamericano y en nuestro país solo la fabrican en exclusiva Pikolin y Flex

De todos ellos, los colchones de muelles ensacados son los más vendidos ya que garantizan independencia de lechos, silencio, comodidad, durabilidad y un precio ajustado para todo lo que ofrecen.

   PROS

Los colchones de muelles son frescos y tienen buena ventilación, así que son adecuados para climas cálidos y mantienen la higiene incluso en humedades altas. Además, suelen tener una vida útil más larga que los colchones con núcleo de otro material.

Los muelles, sobre todo los ensacados, ofrecen una buena independencia de lechos, y proporcionan un soporte adecuado incluso a personas con peso elevado. Al no hundirse mucho, te irán bien si sueles dormir boca arriba.

   CONTRAS

Sin ser el material más caro del mercado, los colchones de muelles pueden tener un precio más elevado que, por ejemplo, los de espuma.

La sensación de acogida depende de los materiales de la capa superior. Así que si esta es muy fina, puede resultar un colchón duro. Y, si los muelles no están ensacados, pueden hacer ruido con el movimiento; si tienes el sueño ligero, llega a ser molesto.

Látex

La materia prima de estos colchones es en un gran porcentaje –más del 85%– la savia del árbol del caucho. Fíjate en este porcentaje, porque es lo que te indica si el látex es natural o sintético (derivado del petróleo).

Se considera un colchón de látex natural el que tiene al menos un 20% de caucho no sintético en su composición. Lo habitual es ver una combinación de ambos: cuanto más látex natural tenga, más ecológico será y mantendrá sus propiedades intactas.

El mejor

Ideal para un descanso natural y con un estándar de calidad alto

Material: látex natural

Firmeza: media

Un colchón de materiales naturales desde su núcleo de látex hasta sus capas de algodón, lana y la fibra sintética de madera, además de ser libre de químicos. Es elástico y adaptable, a la vez que recupera bien su forma inicial.

Mejor calidad-precio

Ideal para camas articuladas por su elasticidad

Material: látex natural

Firmeza: media

El tratamiento que ha recibido el látex le permite volver fácilmente a su posición original, por lo que es un colchón adecuado para camas articuladas. Además, ofrece un buen descanso gracias a sus 5 zonas de confort.

ELECCIÓN ECONÓMICA

Ideal para todo tipo de fisonomías y posturas de descanso por poco precio

Material: látex natural

Firmeza: baja/media

Con 7 zonas de confort diferenciadas, este colchón fabricado en Italia está pensado para personas hasta 110 kg. Con su refuerzo en el centro, sostiene correctamente la columna vertebral y favorece una buena postura.

Un colchón de látex natural, igual que la viscoelástica, es muy adaptable y ayuda a reducir los puntos de presión. El sintético, por su parte, es más firme y duro. 

La firmeza natural es media-baja, aunque pueden alcanzar varios grados de dureza combinando una capa superior de látex con un refuerzo inferior. Eso sí, tú siempre duermes sobre látex, con todos los beneficios que conlleva.

Es elástico y con un gran confort, si te gusta dormir “acolchado”.

También en este caso, es muy eficaz en camas matrimoniales, donde no notarás los movimientos de la otra persona. Y se recomienda además para personas que deben pasar mucho tiempo en cama, porque el látex evita la escaración de la piel y el colchón es muy flexible, perfecto para camas articuladas.

Otro de sus puntos fuertes es que es adecuado para los alérgicos al polvo y personas con problemas respiratorios, ya que los ácaros no anidan en él. 

Los alérgicos al látex también pueden usar este material, siempre y cuando haya sido tratado específicamente para ello, algo que debes revisar en la descripción del fabricante.

Algo a tener en cuenta es que no es un material fresco aunque, de nuevo, puede tratarse para aumentar la ventilación. Se puede perforar para mejorar su transpirabilidad, algo muy importante para evitar la aparición de bacterias o moho. 

Por último, si te decides por un colchón de látex, ten en cuenta que es un material pesado y no muy barato (especialmente el natural). Por eso, es posible encontrar en el mercado colchones que usan solo una capa de látex dentro de su composición, combinándolo con otros materiales.

   PROS

El látex natural es duradero y ecológico. Y algo muy importante: los ácaros no anidan en este material, así que es el más adecuado para personas alérgicas al polvo. 

Su adaptabilidad reduce los puntos de presión al dormir y hace que sea una gran opción para camas articuladas. También ofrece una buena independencia de lechos para camas matrimoniales, sobre todo si uno de los dos se mueve mucho por la noche.

   CONTRAS

El mayor contra es el precio: los colchones de látex suelen ser los más caros del mercado. Cuanto más porcentaje de látex natural tenga, más lo notarás en el precio. 

Además es un material pesado, difícil de manejar si quieres moverlo de sitio. Y requiere ciertos cuidados, como una ventilación óptima. Esto es importante en cualquier colchón, pero en uno de látex más porque puede generar daños serios.

Firmeza

El objetivo, a la hora de elegir la firmeza, es repartir el peso de tu cuerpo equilibradamente. Tienes que sentirlo firme y que sostenga bien el cuerpo, a la vez que respeta la curvatura de tu columna vertebral.

Si alguien te observa dormir, debería ver tu columna totalmente alineada.

El mejor de firmeza baja

Ideal para descansar como un lecho de plumas

Material: látex natural

Firmeza: baja/media

Se adapta correctamente a la forma del cuerpo, alineando la espalda. Mejora la ventilación del látex con perforaciones y repele los ácaros de manera natural. Cuenta con certificado Eurolátex y una década de garantía.

El mejor de firmeza media

Ideal para todo tipo de durmientes y posturas de descanso

Material: espuma y viscoelástica

Firmeza: media

Reconocido por la OCU como el mejor colchón por cuarto año consecutivo por su gran adaptación a todo tipo de durmientes. Sus tres capas distribuyen bien el peso, alinean la columna y acogen correctamente el cuerpo.

El mejor de firmeza alta

Ideal para quienes quieren dormir en una superficie firme como el suelo

Material: espuma y viscoelástica

Firmeza: media/alta

Un modelo Pikolin accesible pensado para quienes buscan un colchón firme. Aún así, tiene dos caras con niveles de confort distintos, siendo algo más suave con la viscoelástica. Su gran grosor le da mayor dureza y durabilidad.

En general, cuanto más peses, más firme debe ser el colchón. Aunque debes buscar tu comodidad y la firmeza es un criterio subjetivo.

En cualquier caso, entre los colchones que te resulten más cómodos, elige el más firme, sin que llegues a notarlo duro. Se trata de encontrar una sensación de hundimiento relativo, lo justo para que se amolde a la forma de tu cuerpo, pero sujete la postura para mantener la columna alineada.

Si buscas un colchón para un bebé opta por uno medio-blando, y ves aumentando la dureza a medida que el niño crezca.

En los modelos muy blandos te hundes mucho, mientras que los de dureza máxima te permiten mantener la horizontalidad, casi como si durmieras sobre una tabla. 

Otra cosa que determina la firmeza a elegir es la postura en la que duermes: 

  • ¿Boca arriba? Elige un colchón muy firme.
  • ¿De lado? Decídete por un colchón firme pero que alivie los puntos de presión, es decir, que te permita hundir el hombro y la cadera lo justo para mantener la espalda alineada.
  • ¿Boca abajo? Que sea suave para que el cuello no quede forzado. También deberás elegir una almohada que favorezca esta postura.

Tamaño del colchón

A la hora de elegir hay dos características básicas a tener en cuenta:

  • Número de durmientes: Es lo que determina el ancho. Para una sola persona elige un colchón que tenga como mínimo 90 cm y, si duermes con pareja, decídete por uno a partir de 135 cm. Ambos debéis tener suficiente espacio, dependiendo de vuestra constitución, la posición en la que dormís y de cuánto os movéis. Si alguno de los dos es caluroso, lo ideal es elegir el máximo ancho que permita vuestra habitación; así cada uno mantiene su propia temperatura.
  • Estatura. Fundamental para elegir el largo del colchón. El colchón debe ser 15 centímetros más largo que tu altura, por lo que suelen elegirse las de 180 para colchones de talla juvenil y las de 190 y 200 cm para adultos. En colchones matrimoniales, la persona más alta es la que sirve de referencia a la hora de decidir.

Por supuesto, calcula que en la habitación quepa el tamaño elegido y recuerda que el colchón deberá ir apoyado sobre un somier del mismo tamaño.

Si es más pequeño o mayor, los laterales del colchón sufrirán y su vida útil se acortará.

Fíjate también en el grosor del colchón, que no está asociado al grado de firmeza sino a los acolchados empleados para garantizar la comodidad. Legalmente, deben tener un grosor mínimo de 17 cm para ser considerados colchones.

En caso del látex, suelen tener poca altura, un máximo de 23 centímetros. Mientras que los de muelles cuentan con un grosor de más de 25 centímetros.

Si el colchón es extra grueso, tenlo en cuenta porque quizá las sábanas bajeras estándar no encajen bien y tengas que renovar tu ropa de cama.

Camas individuales

Los colchones de medida estándar se comercializan desde los 80 centímetros de ancho, aunque solo son adecuados para niños o camas de poco uso para un adulto. 

El tamaño recomendado oscila entre los 90 y los 105 cm, dependiendo de cuánto te muevas y tu tamaño.

El mejor

Ideal para personas calurosas que quieran el confort de la viscoelástica

Material: espuma y viscoelástica

Firmeza: media

El acolchado con Visco Innogel permite mantener una temperatura óptima, aporta transpirabilidad y evita la concentración del calor. Además, su núcleo favorece la circulación del aire en el interior, incrementando el frescor.

Mejor calidad-precio

Ideal para quienes busquen un colchón firme con viscoelástica

Material: espuma y viscoelástica

Firmeza: alta

Un colchón bastante duro que aporta una firmeza alta gracias a su núcleo de espuma muy resistente. Matiza la acogida del cuerpo con un acolchado que incluye 2 cm de viscoelástica. Además, es un colchón hipoalergénico.

ELECCIÓN ECONÓMICA

Ideal para aliviar la tensión muscular a buen precio

Material: espuma y viscoelástica

Firmeza: media

Sus 7 zonas de confort diferenciadas se adaptan a todo el cuerpo, con más dureza en el centro y más suave en la cabeza. Tiene dos caras, con una para verano más fresca y con mejor transpirabilidad.

Camas matrimoniales

Los tamaños convencionales en nuestro país están entre los 135 y 150 centímetros de ancho. 

Pero con la llegada de marcas internacionales, se están popularizando los colchones Queen Size (160 centímetros de ancho), Queen Size Full (180 centímetros de ancho) y el King Size (200×200).

El mejor

Ideal para camas de matrimonio por su comodidad e independencia de lechos

Material: muelles ensacados y visco

Firmeza: media/alta

Si comparte cama, incluso si alguno se mueve mucho, el descanso está garantizado con la buena independencia que ofrecen sus muelles ensacados. Tiene buena transpirabilidad y la visco reduce la transmisión de movimientos.

Mejor calidad-precio

Ideal para un descanso reparador sobre una visco más transpirable

Material: espuma y viscoelástica

Firmeza: media

La combinación de sus capas y sus 3 cm de visco evitan tensiones musculares y favorecen un buen descanso. Su núcleo de espuma firme de poro abierto potencia la transpirabilidad.

ELECCIÓN ECONÓMICA

Ideal para presupuestos ajustados que buscan un colchón adaptable y duradero

Material: espuma y viscoelástica

Firmeza: alta

Su buen precio incluye un núcleo de espuma de alto gramaje y una capa de visco, lo que sorprende en colchones de esta gama. Cuenta con dos caras para poder adaptar el colchón al clima, y también es hipoalergénico.

Cómo emparejar colchón y somier

El colchón es el rey de la cama y, a veces, eclipsa al otro elemento imprescindible: el somier. Sin embargo, es lo que te garantiza que el colchón que has elegido saque a relucir todas sus propiedades.

Un somier inadecuado puede lograr que el colchón resulte más blando de lo esperado, que no ventile bien o que se deforme antes de tiempo. Y todo eso supone que tu colchón durará menos tiempo del que debería. 

Lo habitual es comprar la pareja colchón-somier en el mismo momento, pero si ya tienes el somier o prefieres un tipo concreto, te damos pistas para orientarte en la dirección correcta:

Somier de láminas

Este tipo de somieres permiten una ventilación excelente del colchón.

¿Y cuáles son los colchones a los que les cuesta más ventilarse? Todas las espumaciones.

Aquí entran desde la espuma viscoelástica, la viscogel, espumas convencionales o espuma HR (High Resilience), hasta el látex, ya sea natural o sintético.

Así que empareja tu somier de láminas con este tipo de colchones para ayudar a su transpirabilidad, sobre todo si sudas mucho o vives en un clima húmedo.

Además, el somier de láminas tiene un punto de flexibilidad y logra que el colchón se amolde bien a tu cuerpo.

El mejor para somier de láminas

Se adhiere sin problemas al somier de láminas gracias a su tejido exterior

Material: espuma y viscoelástica

Firmeza: media/alta

Su funda de tejido Strech higiénico, transpirable y antideslizante, logra que el colchón permanezca fijo sobre el somier de láminas y ventile muy bien el interior. Su capa de visco Supersoft y el núcleo de espuma de alta densidad le aportan una cómoda firmeza.

Base tapizada

Este tipo de somieres son muy rígidos, por lo que dan mucha estabilidad a los colchones. Por el contrario, no les permiten transpirar bien.

Por ese motivo, las bases tapizadas son la mejor opción para un colchón de muelles, ya que transpira mucho por sí mismo y necesita una base lo más estable posible para que no se deforme.

De hecho, casi el 100% de fabricantes de colchones de muelles ensacados recomienda colocar su producto exclusivamente sobre una base tapizada.

Dentro de las bases tapizadas las hay transpirables –tablero taladrado, láminas o barras metálicas rígidas, recubiertas de tejido especial. 

No es algo que necesite un colchón de muelles, pero si tienes uno de látex o viscoelástica incluso podrías colocarlo sobre una base, siempre que sea transpirable. Eso sí, si es el caso mejor que vivas en un sitio cálido y no sudes mucho.

El mejor para base tapizada

Firmeza y estabilidad para adaptarse a todas las posturas de descanso

Material: muelles ensacados y viscoelástica

Firmeza: media/alta

Sus 11 puntos de presión ofrecen una firmeza personalizada que permite adaptarse a todo tipo de posturas al dormir. Tiene una buena independencia de lechos gracias a sus muelles ensacados y la capa de viscoelástica. Su buena transpirabilidad lo hacen adecuado para bases tapizadas.

Somier articulable

El mejor colchón para un somier articulable es aquel que posee elasticidad y reparación de forma.

Así que ya puedes deducir tú mismo que las mejores opciones en este caso son la espuma viscoelástica –mejor de célula abierta- y el látex. O una mezcla de ambos llamada viscolátex.

Cualquiera de esos colchones puede doblarse fácilmente y a su vez, recuperan de modo óptimo cuando se colocan en posición totalmente horizontal. Así que no se deformarán ante los movimientos de un somier articulable.

Además, como este somier es de láminas, la transpiración de estas espumas está garantizada.

Como este tipo de somieres suelen usarlo personas que pasan mucho tiempo encamadas por edad o enfermedad, también se emparejan con colchones antiescaras, que evitan las llagas en la piel producidas por pasar mucho tiempo en la misma posición.

Actualmente la mayoría de los colchones antiescaras son viscoelásticos y sobre ellos se coloca un sobrecolchón de aire alternante, conectado a una bomba o compresor. De este modo cambian los puntos de presión continuamente y el cuerpo siente como si estuviese flotando.

El mejor para somier articulable

Para descansar en una superficie blanda y adaptable que recupera su forma rápidamente

Material: látex natural

Firmeza: baja/media

Al ser 100% de látex perforado, es ideal para un somier articulado porque es indeformable. Además, es una buena opción si te gusta dormir sobre superficies blandas y acogedoras. Su propiedad antiácaros del látex lo hacen apto para alérgicos.

5 claves imprescindibles para elegir tu colchón

Si quieres acertar al comprar tu colchón, ten en cuenta estos puntos clave para encontrar el modelo que necesitas:

1. Peso y altura

Si eres una persona robusta o pesas poco, deberás fijarte especialmente en la firmeza del colchón y el soporte que ofrece. En el caso de tener más peso, busca núcleos firmes, como pueden ser los de muelles ensacados o los de espuma de alta densidad, que como mínimo tenga una densidad de 28 kg/m3.

Si eres delgado, te recomendamos que busques materiales más blandos como el látex o colchones con una buena capa de viscoelástica.

En lo referente a la altura, tu colchón deberá medir como mínimo 10 cm más de lo que midas tú. Y si dormís dos en la misma cama, la referencia será la estatura de la persona más alta.

2. Postura

Para que descanses en una posición correcta, la firmeza debe ser distinta según tu postura:

  • De lado – Firmeza media. Fíjate que alivie bien las zonas que ejercen más presión, como los hombros y las caderas.
  • Boca arriba – Firmeza alta. Permite tener una buena postura y no forzar ni las cervicales ni las lumbares.
  • Boca abajo – Firmeza baja. No tiene que ser excesivamente blando pero sí más que en otras posturas al dormir para no forzar la posición de la columna.

Además, debes tener en cuenta si te mueves mucho, ya que necesitarás poder girarte sin mucho esfuerzo para descansar mejor. En este caso, el mejor material será el látex. Si no te mueves demasiado al dormir, te recomendamos que elijas un colchón más mullido para aliviar los puntos de presión y favorecer la circulación. En este caso, una capa de visco generosa puede ser una buena opción.

3. Temperatura

Si eres una persona calurosa, debes tener en cuenta la transpirabilidad del colchón, su ventilación y si cuenta con algún tratamiento especial para que le dé mayor frescor.

En general, los núcleos de muelles ensacados son los que permiten una mejor circulación del aire.

Por otro lado, si eres una persona friolera, te gustarán los materiales como el látex y la viscoelástica porque son más cálidos.

4. ¿Cama individual o de matrimonio?

Si duermes solo, deberás elegir la firmeza y el material que necesites y tener en cuenta la postura en la que duermes. Si sois dos, además deberás valorar la independencia de lechos que tiene el colchón, ya que si uno de los dos se mueve, es importante que el otro no lo note. Los colchones que suelen ofrecer mejor independencia de lechos son aquellos con una capa generosa de visco (al menos 4 cm).

5. Prueba y garantía

Normalmente, todos necesitamos un periodo de adaptación al cambiar de colchón. Por eso es importante elegir un modelo que tenga un periodo de prueba de al menos un mes, especialmente si lo compras por internet.

Todos los productos fabricados en Europa ofrecen una garantía legal de 2 años, pero en el caso de los colchones este tiempo se queda algo corto.

Como se recomienda cambiar de colchón cada 10 años, si un modelo te ofrece una garantía así de larga, te asegurará un producto en buen estado durante toda su vida útil.

Preguntas frecuentes

El mejor colchón es el que se adapte tanto a ti como a tu postura y hábitos al dormir. Para ello, deberás tener en cuenta aspectos claves como su firmeza y los materiales que lo componen, así como también su transpirabilidad, su sensación de acogida, su independencia de lechos y sus tratamientos especiales. Descubre cómo elegir el mejor colchón para ti en nuestra guía.

Si normalmente tienes dolores leves de espalda, elegir un colchón con una capa superior de viscoelástica puede ayudarte a aliviarlos. También es importante que elijas una firmeza que te permita mantener una buena postura al descansar, con una alineación correcta de la columna y las cervicales (huye de los colchones demasiado blandos). Pero, si el dolor de espalda es mayor, nuestra recomendación es que consultes con tu médico o fisioterapeuta qué tipo de colchón necesitas.

Cuanto mayor sea el peso del durmiente, mayor deberá ser el soporte que le ofrezca el colchón para evitar el efecto barca y garantizar una correcta postura en la cama. Los núcleos más firmes son los de muelles ensacados, aunque también puede ser una buena opción elegir una espuma de alta densidad, de al menos 28 kg/m3.

Si duermes habitualmente de lado, es importante que elijas un colchón que alivie bien los puntos de presión de tu cuerpo, especialmente los hombros y las caderas, para que quede bien alineada tu columna y tengas una buena postura. Para ello, es recomendable una firmeza media y agradecerás también una capa de viscoelástica de al menos 3-4 cm.

La vida útil de un colchón es de aproximadamente 10 años aunque según la calidad y tipo de materiales y del mantenimiento que le hagas, puede llegar a durarte hasta 15 años. Así que, por norma general, cambia tu colchón cada 10 años pero, si empiezas a sentir dolor al despertar o no descansas correctamente, valora si ha llegado la ocasión de comprar uno nuevo.

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